El «reloj biológico» ¿desde cuando suena?

El «reloj biológico» ¿desde cuando suena?

La metáfora del reloj biológico asociada a la fertilidad de las mujeres es un concepto que apareció en los años 70 y que ha ido evolucionado hasta el concepto actual de la social egg freezing.

Este concepto ha ido evolucionando a través del tiempo a causa de las innovaciones científicas en el campo de la infertilidad, como la congelación de óvulos.

Fue en el año 1978 cuando el periódico The Wahington Post publicó el artículo «El reloj está corriendo para las mujeres trabajadoras». En el artículo se describía a una mujer de entre 25 y 37 años que estaba formada, satisfecha con su vida y su trabajo pero que no quería renunciar a ser madre, además de la presión social a la que se ven sometidas. El origen del articulo estaba en el descenso de la natalidad que se había producido en EEUU que había pasado de 3,5 hijos en 1957 a 1,5 hijos en 1976. Además más del 36% de las mujeres tenían el primer hijo pasada la treintena. Un reflejo de los cambios que se habian producido en la sociedad, en que las mujeres habían podido mejorar su educación y por consiguiente acceder a mejores puestos de trabajo y mayor independencia.

Existe evidencia científica de que la fertilidad disminuye con la edad. Un estudio publicado en el año 2013 ya alertaba de que un tercio de la mujeres de entre 35 y 39 años no se quedaban embarazadas después de estar un año intentándolo. Actualmente podemos congelar el reloj biológico, conservando los óvulos en la etapa más fértil de la mujer para poder utilizarlos más adelante, cuando las circunstancias personales se adecuen más a la posibilidad de ser madre.

Una de las razones por la que las mujeres posponen la maternidad es no tener pareja con la que tener un hijo en común. Este es el caso de cada vez  más mujeres famosas y mediáticas que han optado por esta solución.

Desde Policlínico Valencia queremos ofreceros la vitrificación de ovocitos como un plan alternativo. Si tienes claro que quieres ser madre, confianos tu reserva folicular.

Porque la vida, las oportunidades, las mujeres hemos cambiado. ¡Y ahora podemos decidir!

 

 

 

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